15 diciembre, 2017

El mayor problema al que se suelen enfrentar las empresas familiares es la sucesión y el cambio generacional. El 70 por ciento de las estas empresas no llega a la segunda generación. El éxito en el relevo se debe preparar y se debe contemplar como un proceso. Los negocios familiares que atraviesan un cambio generacional tienen una gran oportunidad de invitar a la siguiente generación a formular su propia visión del futuro del negocio familiar.
Hay una transición en los miembros activos de la familia. Pasan de desempeñar actividades operativas a estructuras de gobierno de la compañía. Planificar, reflexionar, comunicar, escuchar y utilizar la lógica son los ingredientes para conseguir un negocio familiar de éxito.

Papel del Family Officer

El family officer juega un papel fundamental en este proceso. Pero la figura del family officer únicamente tiene éxito cuando existe dentro de la familia una comunicación abierta y se crea un clima de respeto y confianza. Su misión va mucho más allá de gestionar el patrimonio financiero de la familia: es tomar la iniciativa y anticipar los problemas con el objetivo de garantizar la unidad de la familia y la pervivencia e incremento del patrimonio familiar. El verdadero riesgo de la pérdida de la riqueza no se encuentra en una mala gestión o distribución de activos, está en la propia familia. Así, pues, el papel del family officer es fundamental porque ayuda a las buenas relaciones en la empresa, al aprendizaje de la familia en su papel de gestores y a dejar un legado, una sucesión para las siguientes generaciones.

Fases en la vida de la empresa familiar

En su vida, la empresa familiar suele atravesar diferentes fases:
Sobrevivir. Cuando la empresa es pequeña y está en manos de la primera generación, de los fundadores, la supervivencia es el objetivo primordial.
Crecer. Los fundadores ya tienen más años, y la empresa más dimensión. Garantizada la supervivencia el objetivo es crecer.
Revitalizar. Suele ser un punto crítico. Si el modelo no se revitaliza, al llegar a la tercera generación el negocio estará muerto. Una vía bastante común para revitalizar una compañía es la internacionalización, la búsqueda de nuevos mercados en los que aplicar lo que sabe hacer en su mercado natural.
Formalizar los sistemas. Es el momento de una segunda gran crisis y obliga a cambios en las relaciones entre la familia y su empresa. Este cambio en la relación conduce a una siguiente fase de forma inevitable.
Reestructurar la propiedad. Es en este momento cuando el family officer desempeña su papel más activo: puede haber accionistas en busca de liquidez, una necesidad que hay que conjugar con la conveniencia de mantener un mayor o menor grado de vinculación de la compañía.
No olvidemos que, en el mundo, las empresas familiares representan entre el 70 y el 80 por ciento de las compañías del planeta y aportan entre el 50 y el 75 por ciento del Producto Interior Bruto de la mayoría de los países.

Martín Molina. Abogados y Economistas

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Comentarios(2)

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    comment Alberto Muñoz Cabanes says

    La empresa familiar es uno de los grandes temas de la dirección de empresas https://www.flickr.com/photos/albertomunozcabanes/
    https://es.linkedin.com/in/albertomunozcabanes

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    pingback Pyme familiar: fusiones para crecer - Martín Molina says

    […] Las fusiones son una gran oportunidad para  este tipo de empresas. Les permiten mejorar sus condiciones de competitividad, y un mejor acceso a recursos financieros. Pero las fusiones son procesos complejos, que se deben llevar a cabo de forma ordenada, y con la ayuda de asesores externos que valoren los activos de una forma objetiva e imparcial. Los asesores no solamente analizan cuentas  y balances de la compañía sino que son fundamentales a la hora de plantear un plan de negocio que asegure la continuidad  y el crecimiento de la empresa.  […]

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