En Martín Molinatrabajamos en la prevención del delito y atendemos al asesoramiento y defensa judicial del cliente.

Las empresas pueden cometer delitos cuando los cometen sus directivos, o cuando lo hace un empleado por falta de control de un responsable.

Protegemos a la empresa de los efectos perjudiciales de una condena penal. Ofrecemos a las empresas la implementación de un Plan de Prevención de Delitos (PPD):

  • Realización de un informe de detecciónde aquellas áreas que presenten algún nivel de riesgo.
  • Análisis y funcionamiento de la empresa y propuesta de medidas para la prevención de delitos.
  • Asesoramiento para la adopción de un canal de denuncias.
  • Determinación de las funciones concretas que debe desarrollar el Órgano de Supervisión del PPD según las necesidades de cada empresa.
  • Apoyo en la implementación y soporte del modelo mediante asesoramiento técnico continuado.
  • Realización de cursos de formación dirigidos a directivos y empleados. Formación técnica adicional para completar y actualizar los conocimientos de quiénes actúan como Órgano de Supervisión del PPD.
  • Revisiones y auditorías externas del modelo de PPD implementado por la persona jurídica.
  • Consultas sobre Derecho Regulatorio: prevención de blanqueo de capitales.
  • Asesoramiento en materia de seguros, planes de pensiones y mercado de valores.
  • Protección de datos de carácter personal.

Este Plan de Prevención de Delitos (PPD)ofrece a las entidades diversos beneficios:

  • Ofrece un sistema de organización y gestión adaptado a sus características y necesidades particulares, con el que evitar o reducir la comisión de delitos en su seno, aportando transparencia en la gestión y mejorando la imagen corporativa.
  • Puede servir como atenuante. De manera que se puede obtener una importante reducción económica, o temporal de la pena en caso de inculpación de la compañía.
  • Puede servir como eximente y quedar por tanto la empresa exenta de responsabilidad penal.
  • Conocer delitos que pese a no ser comisibles por persona jurídica pueden dañar la imagen corporativa de forma muy grave, o incluso irreparable.