La administración judicial es un instrumento de apoyo y auxilio judicial en todas las jurisdicciones, tanto la civil como la penal, la social o la administrativa. Es una figura fundamental para asegurar el resultado de los procesos judiciales. El administrador actúa siempre bajo mandato de los jueces y sus funciones consisten en vigilar o administrar bienes ajenos que están sujetos a procesos judiciales.
El ámbito de la responsabilidad de los administradores judiciales implica:

  • La formación del inventario y administración de los bienes sujetos a litigio.
  • La redacción de informes sobre la evolución de las tareas encomendadas por el juez.
  • Rendir cuentas en el mandato que se le ha encomendado, con la periodicidad que establezcan los jueces, y en cualquier caso al final de su mandato.
  • Intervenir los actos de los deudores en el ejercicio de sus facultades patrimoniales o sustituirlo en el caso de que haya sido suspendido en el ejercicio de las mismas.
  • En el caso de que se trate de una administración concursal, debe redactar el informe que se unirá al inventario de bienes y obligaciones pendientes y asistir a las propuestas de convenio de pago o aplazamientos que se hayan solicitado.

MARTÍN MOLINA es el despacho con más experiencia en administración judicial, gracias al conocimiento acumulado en su área de derecho concursal.