Van der Elsken, el hombre con una cámara en la cabeza

“Coleccionar gente de la mía”, ese fue el deseo recurrente de Ed Van Der Elsken (Ámsterdam, 1925 – Edam, 1990). Fotógrafo, cineasta documental, autor de libros y en ocasiones antropólogo y periodista. Uno de los artistas más relevantes de los Países Bajos. Hasta el 20 de mayo en la sala Bárbara de Braganza, de la Fundación Mapfre de Madrid se puede ver la retrospectiva más extensa presentada en nuestro país de este polifacético artista obsesionado con la técnica y la necesidad de atrapar la vida sin artificios. Lo cotidiano.

La muestra incluye una amplia selección de fotografías en la que Ed Van Der Elsken recorre ciudades como Paris y Tokio, en las que capta con total plasticidad, escenas de seducción, soledad e inconformismo con las que indiscutiblemente se sentía identificado. Sus personajes parecen estar siempre vinculados a su propia vida. Con un enfoque directo, su mirada estaba puesta en la gente que él le parecía hermosa, seres fuera de lo común. Las fotografías de su familia, su círculo de amigos y autorretratos marcaron sus inicios y dieron paso a Una historia de amor en Saint-Germain-des-Prés, el primero de sus más de 30  libros.

Capturar la vida

En blanco y negro, oscuras, en ocasiones a color, pero siempre con vida. Así es la obra de este artista que aceptó trabajos por encargo para cubrir los gastos que le ocasionaría cumplir su deseo de capturar la vida 24 horas al día, de recorrer el mundo, sus fascinantes culturas y sobre todo lo humano, como puede apreciarse en esta exposición, que además de tener algunas de sus imágenes más icónicas, cuenta también con revistas, cartas manuscritas, tiras de contacto, dibujos y audiovisuales que retratan cuatro décadas de su proceso creativo, en el que en medio de su tono oscuro, dirige al espectador a través de focos de luz y con precisión quirúrgica, hasta la historia que quiere contarnos, bien sea en un bar de jazz, en las calles de filipinas, en una sala de streeper o en un ritual africano. Siempre emocional. Plástico. Estético. Cinematográfico.

En sus últimos años de vida y después de buscar incansablemente su mirada en gente cercana y extraña, de introducirse sin aparecer en cada fotografía como un amante omnipresente, Ed Van Der Elsken, se enfrenta a su propia mirada. Con los ojos puestos fijamente en la cámara pero a kilómetros de distancia, como quien busca reconocerse frente al espejo, nos dice adiós, a través de un extracto de su documental By (1990), con el que  documenta su propia descomposición. Ahora es el fotógrafo  el foco de todas las miradas, en un último y sobrecogedor intento de retratar la vida y descubrirse en ella, de que habitemos su propia piel e inmortalicemos su obra final.

1 Comentario

  1. Buen punto notando que todo lo del pasado nos muestra que fue mejor tiempo lastimosamente hoy solo hay sed de indeiferenia y seguera humana artículos como éste nos muestran lo que estamos perdiendo por no observar como y que nos da la vida

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