El 3 de marzo de 2020 ha sido la fecha elegida por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para dictar una resolución que mantenía expectantes tanto a los deudores de operaciones de préstamos hipotecarios para la adquisición de vivienda en que se había estipulado la ya famosa cláusula financiera de tipo de interés variable referenciado al IPRH, como a las entidades de crédito que habían concedido tales préstamos.